Desarrollo de habilidades de pensamiento crítico y creativo en la educación superior

A continuación se presentan una serie de conceptos e ideas creativas sobre la formación de universitarios con criterio, profesionales capaces de aplicar sus conocimientos científicos y universales en la resolución creativa de problemas cotidianos.

domingo, 30 de mayo de 2010

Realimentación de la docente del curso Pensamiento Crítico

Conversábamos en el refrigerio del miércoles pasado con respecto a la realimentación que damos los docentes. En ese sentido, estoy contenta de ver que algunos compañeros demuestran competencias bastante desarrolladas en dar realimentación constructiva. Otros todavía no han dado prioridad a la realimentación de sus pares, una de las actividades más importantes de cualquier proceso educativo.

La interacción entre pares no es una actividad redundante: todos los alumnos se benefician al interactuar, siempre y cuando haya realimentación y esta sea de calidad. La interacción presupone enseñar a otros, imitar conductas, corregir errores, razonar, persuadir, considerar ideas ajenas a las propias, respetar las ideas contrarias…. En fin, el aprendizaje colaborativo es un proceso verdaderamente rico en oportunidades de crecimiento intelectual, como lo veremos en unas cuantas semanas.

Algunos dirían, “pero dar realimentación toma tiempo y esfuerzo”. Yo concordaría: no existe aprendizaje significativo sin invertir tiempo y esfuerzo. Siempre recomiendo a mis alumnos no establecerse metas de aprendizaje si no tienen la disposición o condiciones para dedicar el tiempo y esfuerzo necesarios.

Para el profesor, leer la realimentación que proveen los alumnos es esencial en el proceso de evaluación continua de la compresión adquirida por ellos y su interés genuino por aprender. Por ejemplo, yo puedo determinar, a través de la realimentación que brindan a otros, la profundidad con la que leyeron y entendieron lo que leyeron. Así puedo intervenir para profundizar o aclarar cualquier concepto. En ese sentido, es fundamental que las tareas y la realimentación evidencien dominio de las lecturas. Como lo decía en la presentación de la semana 1, no basta con concluir la tarea o proveer realimentación si esta no refleja la comprensión de los conceptos expuestos por las lecturas. Cualquier otra contribución teórica es complementaria, pero no sustitutiva.

La realimentación entre los estudiantes también permite desarrollar varios diálogos de forma paralela, para que cada quién tenga opciones en donde intervenir. Puede ser que no tengamos algo que decir sobre todos los temas, pero que podamos tener algo que decir al respecto de algunos temas. Esta medida se constituye en una verdadera alternativa para individualizar el proceso de enseñanza, para respetar los intereses y capacidades de nuestros alumnos. No hace falta comentar sobre todas las contribuciones, pero sí hacer aportes importantes sobre los temas de mayor interés.

Recuerden que, para hoy, deben proveer de realimentación a otros, así como reflexionar sobre su propio proceso de aprendizaje hasta el momento.

Realimentación de la docente del curso Pensamiento Crítico

Dice Mafalda, en la caricatura que subí a Blackboard, que deseaba aprender cosas verdaderamente importantes, lo cual nos lleva a una idea fundamental en el proceso educativo. No basta con que nosotros sepamos que lo que enseñamos es importante. No basta que aseguremos, a nuestros alumnos, que lo que están a punto de aprender es importante, sin asegurarse de que entiendan por qué. Tampoco basta con explicárselos: deben poder arribar, por sí mismos, a la respuesta, a través de la interacción social y los recursos educativos que nosotros les facilitemos. Ellos tienen que comprender, desde un inicio, por qué lo que enseñamos es importante, si pretendemos que presten atención y se involucren activamente en su proceso de aprendizaje. Sin involucramiento intelectual y emocional, el aprendizaje no perdura en el tiempo.

Las lecturas de la semana antepasada tenían ese objetivo: describir las características de un mundo globalizado y las implicaciones que tienen sobre la formación de los ciudadanos y trabajadores de este nuevo mundo. ¿Cuáles competencias son las que, en esencia, se van a requerir de nuestros alumnos? ¿Y cuál es la importancia de plantearnos esta pregunta en este curso? Desde luego, como alumnos de este curso, ustedes tendrían que estar convencidos de que las competencias que pretendemos desarrollar son esenciales para la vida globalizada, y por tanto, debemos prepararnos para enseñárselas a nuestros alumnos.

La lectura opcional que coloqué, Partnership Skills for the 21st century, coincide plenamente con las ideas propuestas por Gardner, Levy, Murnane, y Cheng. En síntesis, los autores consideran valiosas las competencias de resolución de problemas, aprendizaje, emprendimiento, innovación, tecnología, comunicación y colaboración. Además argumentan que los trabajadores y ciudadanos del futuro deben reflejar actitudes éticas y cívicas, tales como asumir una participación activa en la protección ambiental, los derechos humanos, la salud y la vida democrática. Sin esas competencias, argumentan ellos, no puede existir bienestar social. Todas las competencias anteriores presuponen la capacidad de pensar, y actuar, de forma crítica y creativa, dentro de cada una de las disciplinas académicas.

¿Qué significa pensar dentro de las disciplinas académicas? Howard Gardner lo explicaba en uno de los capítulos asignados para la Semana 2. Convencida de la importancia de este concepto, y anticipando la tarea que deben entregar el próximo miércoles, subí un audio podcast a la sección de Cronograma, Semana 2, en el que Gardner explica el concepto con más profundidad. Siendo profesores universitarios, la discusión de la existencia de las disciplinas cobra especial importancia, ya que, cuando venimos a dar clases, no venimos exclusivamente a aumentar el conocimiento factual de los estudiantes sobre una disciplina, sino más bien a enseñar a los alumnos a pensar “de forma disciplinada”, es decir, a pensar y actuar dentro de una disciplina.

Progresivamente, sus alumnos deberían estar en capacidad de contestar: ¿Cuáles son las preguntas y problemas primordiales que se plantean en la disciplina? ¿Cuáles son los métodos y las herramientas que utilizan los expertos de la disciplina para resolver problemas? ¿Cuál es el cuerpo de conocimiento que se ha generado dentro de la disciplina, que informa las decisiones que se pueden tomar a futuro? ¿Cómo se comunican y comparten las ideas dentro de la disciplina? ¿Cómo se puede innovar dentro de la disciplina? En síntesis, ¿qué significa pensar y actuar como un experto dentro de la disciplina?

El Manual de Sílabos que preparan debería inspirar a los profesores a convertir a sus alumnos en expertos de la disciplina, y una forma de hacerlo es empleando el enfoque de la enseñanza para la comprensión. Más lecturas sobre el tema se encuentran en la sección de Cronograma, Semana 4.

sábado, 22 de mayo de 2010

Realimentación de la docente del curso Pensamiento Crítico

Estimados participantes:

Si recibieron mi correo anterior, habrán notado que envié mi contribución utilizando un ensayo de cinco párrafos. No se puede enseñar a pensar críticamente sin enseñar a escribir de forma lógica (una idea que se sustenta en la teoría que les compartí sobre Vygotsky). El ensayo de cinco párrafos es el primer ejercicio que se emplea para ayudar a los alumnos a estructurar sus ideas de una forma lógica y consistente.

Yo subí el mismo ensayo que les envié a la Semana 1 del Botón Cronograma, "Ejercicio de Analogías: Parte Dos", con anotaciones al margen. Ustedes podrán confirmar que, a diferencia de la redacción creativa (y más libre), la redacción lógica de un ensayo tiene su método. Si motivamos a nuestros alumnos a redactar de forma lógica, empezarán a pensar de forma lógica. Como todo en la vida, la habilidad se desarrolla con la práctica, y por tanto todos los profesores deberían ser insistentes en este sentido, para lograr que los alumnos realmente se conviertan en pensadores y redactores expertos.

Realimentación de la docente del curso Pensamiento Crítico

En educación, los profesores pueden utilizar las analogías para construir puentes conceptuales entre lo que les es familiar (un concepto análogo) y lo que les es novedoso (concepto meta). También pueden utilizarlos para determinar el conocimiento previo de los alumnos, al solicitarles trazar similitudes y diferencias entre conceptos análogos con el concepto meta. En este curso en particular, se utilizan las analogías del capullo de mariposa, la piedra semipreciosa sin esculpir, el juego de fútbol, la caja de herramientas, el huerto y el río, para estudiar el concepto meta: la enseñanza y el aprendizaje. Cada una de las analogías pretende resaltar las características esenciales del proceso, con un nivel de dificultad progresivo. Las analogías seleccionadas pretenden enfatizar sobre la relación entre el aprendizaje y las etapas del desarrollo humano; el aprendizaje y contexto social; y el aprendizaje y la experiencia.

Múltiples teóricos en el campo de la psicología, tales como Erickson, Fowler, Freud, Kohlberg, Winnicott, Piaget, Massey y Fischer, han propuesto modelos de desarrollo, como herramientas empíricas y conceptuales, que sugieren que los seres humanos maduran en etapas o estadios evolutivos dentro de contextos o dominios de acción particulares. Vygotsky, otro pensador influyente en el campo de la psicología del desarrollo, concordaba. Para él, el desarrollo y el aprendizaje también tienen otra característica y es que se aprende, no solo con otros, sino de otros, como en un juego de fútbol. El aprendizaje no es solo una consecuencia de la maduración orgánica, decía, sino que es un resultado de la construcción intelectual de significado por individuos a través de sus interacciones diarias con el medio.

En la primera etapa de desarrollo, los seres humanos piensan de forma “técnica”: los bebés pueden realizar operaciones básicas como agarrar, percibir, establecerse metas y hasta utilizar herramientas sin la habilidad de comunicarse. Después, el pensamiento técnico se torna en procesos más sofisticados de pensamiento a través de la experiencia social y la utilización de herramientas inventadas por los seres humanos, ya sean físicas (palancas, poleas, ruedas y mecates, por ejemplo) o psicológicas (el uso del lenguaje y operaciones simbólicas). El lenguaje se convierte en una herramienta para los seres humanos, igual que sus manos y ojos, en su compresión del mundo.

En su desarrollo temprano, los niños se hablan a sí mismos o a sus objetos de atención como parte de sus estrategias de resolución de problemas, en un proceso que Vygotsky llamó “la internalización del habla social.” Posteriormente, en el desarrollo, el lenguaje precede la acción, lo que implica que los niños aprenden a utilizar el lenguaje para planear sus acciones, controlar su conducta e involucrarse en actividades que incluyen los estímulos más allá de sus esferas inmediatas. El desarrollo intelectual es impulsado, entonces, no solo por el desarrollo orgánico del ser humano, sino por su dominio en el uso de las herramientas, principalmente la del lenguaje. El dominio del lenguaje se logra solo a través de la interacción de adultos y pares, quienes proveen un andamiaje del proceso de aprendizaje en un esfuerzo por alcanzar la “zona de desarrollo próximo”, o “la distancia entre el nivel de desarrollo actual y el nivel potencial de desarrollo que tienen al contar con el apoyo de un adulto, mentor o en colaboración con pares más capaces”.

El aprendizaje, entonces, es un resultado de la maduración orgánica de los seres humanos, pero también de las interacciones que las personas tengan con otras. Este es un proceso que se desarrolla con la experiencia a lo largo de la vida, según lo han demostrado los estudios más recientes en el campo de la neurociencia. El aprendizaje es “situado:” aprendemos, sin planearlo, dentro de una actividad, contexto y cultura (Brown, Collins y Duguid), a través de la acción y la reflexión. Como los surcos de los ríos, que se profundizan y se ensanchan conforme más agua baje por sus caudales, así las redes neurales, que se fortalecen con la experiencia, la interacción social colaborativa y la construcción social del conocimiento. Eso es todo por ahora- la analogía de la huerta, mucho más sofisticada, la discutiremos en unas semanas.

Silvia Castro

viernes, 21 de mayo de 2010

Información de la docente del curso Pensamiento Crítico

Estimados alumnos

Comparto con ustedes mi entrevista con Amelia Rueda en Radio Monumental, en el programa Nuestra Voz. Puede escucharlo haciendo clic en http://www.monumental.co.cr/nuestravoz.aspx
La intervención se encuentra en el archivo de la II parte del programa.

Un buen ejercicio para el análisis del pensamiento crítico...

Silvia Castro.

martes, 18 de mayo de 2010

¿Debo o no devolverme cuando los alumnos no dominan los conocimientos o destrezas?

El conocimiento se construye.

No construimos un edificio iniciando por la bases, luego el piso uno, luego el dos, saltando al cuatro y dejando el tres para el final.

No es que haya que devolverse, es que todo curso debe iniciar con la valoración del conocimiento de cada estudiante y partir de allí para la construcción de nuevos conocimientos.

Tampoco es que el docente determine lo que el estudiante debe conocer, es que el estudiante descubre respuestas novedosas y creativas para los problemas planteados.

En este sentido priva el principio de funcionalidad. Si el estudiante propone soluciones que mejoran la situación y resuelven los enigmas planteados, entonces el estudiante a creado conocimiento.

lunes, 17 de mayo de 2010

Realimentación de la docente del curso Pensamiento Crítico

Estimados participantes:

La semana anterior iniciaron familiarizándose con las expectativas del curso y con la herramienta tecnológica que utilizarán para el proyecto final de síntesis. Asimismo, yo realicé un diagnóstico inicial de sus conocimientos previos a través de la actividad de analogías, una excelente práctica docente para poder personalizar el proceso educativo que guiaremos durante un curso. No solo pude determinar competencias pedagógicas, sino también su dominio del ensayo de cinco párrafos.

Con mucha frecuencia se desvalora la importancia de los conocimientos, destrezas y actitudes que cada alumno utiliza para asimilar un nuevo aprendizaje. Inclusive he escuchado a docentes decir a sus alumnos, "si no dominan el conocimiento previo para este curso, van a tener que ver qué hacen, puesto que el contenido de este curso lo requiere y no me puedo devolver." De hecho, este comentario plantea un dilema importante: ¿debo o no devolverme cuando los alumnos no dominan ciertos conocimientos o destrezas? Quiero que reflexionen sobre esta aseveración y provean su opinión como una breve contribución a su blog.

Silvia Castro.

Formar psicólogos o programar compudoras

Soy psicóloga, creo en el potencial humano para establecer redes sociales que ayuden a las personas a crecer y levantarse mucho más alto de lo que su visión inicial proyecta. Me he dedicado a ayudar a las personas a encontrar ese potencial y sacarle el máximo provecho. He trabajado como psicóloga clínica y educativa con niños desde los dos años y pasando por todas las etapas de desarrollo humano hasta llegar a trabajar con adultos mayores.

Después de un tiempo, mis labores llegaron a generar en mí una fuerte necesidad de educar. Ahora doy clases de psicología a estudiantes universitarios. Mi curso favorito hasta el momento es el de Psicología Educativa. Mi expectativa es que al final de ese curso los estudiantes hayan logrado construir conocimientos nuevos sobre ¿como aprendemos?, ¿por qué aprendemos de esa manera?, ¿qué ocurre en la aulas de nuestro país? y ¿qué propuestas podrían dar para que el proceso de enseñanza-aprendizaje mejore en nuestras instituciones educativas?

Pues bien, repasar un poco de historia para comprender el contexto social y las demandas mundiales sobre la formación de profesionales, me aclara el panorama y me ayuda a definir los objetivos hacia los cuales debo dirigir mis esfuerzos como educadora.

Para empezar, creo necesario tener presente que estamos en la era de la globalización; antes de este momento las ciencias avanzaron lenta y profundamente en campos relacionados con la física, la biología y la evolución. En los últimos cincuenta años han habido avances importantes en genética y durante todo este tiempo privó un paradigma positivista de aprendizaje. No es sino hasta ahora que se ha prestado atención a la mente y al cerebro humano y que están avanzando con gran velocidad y fuerza la psicología y las neurociencias. (Gardner, 2005)

Bajo esta coyuntura histórica, la demanda a nuestros estudiantes de psicología cambia. Es necesario que ellos se enfoquen a encontrar soluciones novedosas y creativas a los problemas y preguntas que el mundo entero les está planteando. La mirada del mundo está puesta en ellos y no hay oportunidad de evadir esta demanda.

Por mucho tiempo, los estudiantes de psicología se dedicaron a leer los estudios de caso de Sigmund Freud, siguieron los postulados del conductismo paso a paso, aprendieron las clasificaciones de los tipos de personalidad, entrevistaron siguiendo un protocolo y/o evaluaron usando pruebas psicométricas que se enfocaban siempre en las mismas habilidades. Pero el mundo ha cambiado y la necesidad de enfocarse en problemáticas diferentes de la capacidad humana deriva en la necesidad de formar psicólogos con habilidades diferentes.

A continuación explico algunos ejemplos de los cambios que conlleva la globalización y sus implicaciones en la formación de profesionales en general, especialmente en el campo de la psicología.

Primero, esta nueva era histórica no se ha limitado a un cambio económico; el comercio internacional ha producido tanto el movimiento de capital como el "off-shoring" a través del traslado de grandes compañías transnacionales, el acceso mundial a los datos en internet, el flujo de seres humano entre países y el consecuente intercambio cultural (Levy y Murnane, 2007; Gardner, 2005). Por todo esto, las habilidades de comunicación requeridas son cada vez más complejas y se espera que los trabajadores que quieran insertarse en el mundo laboral actual se preparen en una amplia variedad de temas universales; es decir, que tengan una formación universitaria posterior a sus estudios en secundaria (Cheng, 2007), que conozcan diferentes idiomas y culturas y que tengan una visión amplia del funcionamiento del mundo que los rodea.

También imperan las habilidades asociadas a la informática. El cambio más evidente que conlleva la era global se da a nivel tecnológico con la computarización. Según Levy y Murnane (2007) las computadoras llegan para sustituir o complementar el trabajo humano.

Lo sustituyen en aquellas labores cuya información se puede representar en términos informáticos y con la cual se puede lograr un procesamiento expresado en reglas--inductivas para detectar la coincidencia de datos o deductivas para hacer estimaciones estadísticas--, de esta manera se pueden resolver problemas sencillos o tomar una decisión sin que medie persona alguna.

El límite de las computadoras se da cuando hay imprevistos; es decir, todo aquello que no coincide con las regras de resolución de problemas (Levy y Murnane, 2007). Cuando el procesamiento o las tareas son muy complejos como para expresarse en reglas, entonces se requiere del análisis humano. Es entonces cuando la tecnología no sustituye, pero complementa nuestra labor, sobre todo en aquellos casos en que provee la información que los sentidos humanos no pueden obtener (ej. rayos X), de esta manera las personas puedan analizar datos que de otra forma no se podrían usar para la resolución de problemas complejos.

Por lo mismo, el avance tecnológico deviene en que los seres humanos se enfrenten a demandas mucho más complejas con respecto a su habilidades cognitivas. Pasamos de una era en la que unos cuantos pensadores nos decían qué hacer paso a paso, a otra en la que todos los seres humanos debemos capacitarnos en tareas cognitivas expertas y/o movimientos físicos finos que las computadoras no pueden realizar.

Dicho de otra manera, ya no se espera que un trabajador comprenda y memorice reglas para resolver los problemas que se pueden anticipar, esto lo hacen las computadoras.

Mi opinión personal en este sentido, es que si en las universidades formáramos estudiantes que memoricen y sigan reglas y paso, sería lo mismo que si programáramos y vendiéramos computadoras en el mercado. La misión de las universidades es formar profesionales capaces de encontrar soluciones a problemas que no se han abordado antes, estructurar estas soluciones en reglas que puedan ser programadas después, usar la tecnología y la ciencia para facilitar el trabajo humano y avanzar en la producción de conocimientos universales.

En el caso de los psicólogos necesitamos ir más allá de lo que dicen los teóricos como Shultz y Shultz (2010) que muy atinadamente presentan los últimos avances de nuestra ciencia, aunque la buena teoría no es suficiente para producir una buena práctica. Como docente creo que no podemos limitarnos a presentar dichas actualizaciones, nuestros estudiantes deben empezar a actualizar la teoría con propuestas novedosas y efectivas que superen las acutales.

Ellos deben ser capaces de evaluar la conducta y la personalidad a través de pruebas computarizadas y aparatos electrónicos personales, de analizar los resultados que estas arrojan dentro de un contexto cotidiano para llegar a conclusiones funcionales.

Ya es tiempo de que nuestros estudiantes superaren las teorías psicoanalíticas, los postulados de Jung, Adler, Horney, Eysenk, Murray, Rotter, Maslow y Skinner. Y digo superarlas, no ignorarlas; se espera que los futuros psicólogos puedan profundizar en todas estas propuestas para luego construir un paradigma propio y novedoso que se ajuste a las demandas del contexto.

Este paradigma debería cambiar constantemente, evolucionar igual que lo hacemos los humanos en nuestras diferentes etapas de desarrollo. Un psicólogo no puede pensar igual cuando se pensiona que en el momento en que se graduó de la universidad, se espera que haya crecido y producido como profesional; la metamorfosis inicia cuando entra a las aulas por primera vez, pero nunca termina.

Por ejemplo, si tradicionalmente los psicólogos hemos tenido que observar la conducta humana, ahora la conducta debe ser observada en otros contextos. Los nuevos psicólogos necesitan saber usar internet como un laboratorio y producir respuestas a partir de las teorías de Erickson sobre el papel de internet en la creación de la personalidad, de los postulados de Allport sobre la conducta expresiva y las computadoras, y de las ideas de Bandura sobre la conexión de los videojuegos, la música y la conducta agresiva (Shultz y Shultz, 2010). Insisto, se trata de ir más allá de todo lo que se ha postulado hasta ahora.

De no prepararlos para enfrentar estos nuevos retos, los estaríamos enviando rumbo al fracaso, pues mientras que en la época industrial se encontraba mayoritariamente a trabajadores de especialización moderada (con estudios en secundaria); con la globalización la oferta laboral se ha distribuido en los polos de especialización (Levy y Murnane, 2007): Sobre todo se contrata personas para realizar trabajos de habilidades cognitivas menores que, usualmente, requieren un control ocular y de movimientos que no pueden realizar las computadoras (ej.: hacer limpieza o manipular maquinaria); también hay trabajo para aquellos que puedan realizar labores altamente especializadas como hacer reconocimientos de patrón puro y las analogías necesarias para solucionar imprevistos (ej.: observar el tipo de errores que un niño comete en un cuaderno de forma repetitiva, el psicólogo necesitará observar que no los comete en la computadora y sacar conclusiones sobre lo que le ocurre con base en las características de los estímulos en ambos ambientes; algo que no está escrito en la teoría).

Los empleos para personas con especialización moderada escasean en muchos países, por los que quienes no estén altamente especializados tendrán que dedicarse a trabajar en funciones muy básicas. Cabe acotar, que si bien este último tipo de empleo está disponible en países en vías de desarrollo como el nuestro, lo están porque son puestos denominados "de mano de obra barata", no del estatus social e intelectual que deseamos para nuestros estudiantes universitarios. Aunque ocurre con frecuencia, un joven no matricula en la universidad esperando trabajar para un "call-center" al graduarse, siguiendo un protocolo de conversación al hacer las llamadas. Es más, aún estos empleos requieren un mezcla entre componentes basados en reglas y el análisis humano; ni siquiera un "profesional" que no haya sido entrenado para resolver problemas novedosos podría dar la talla en un trabajo de servicios básicos de una compañía transnacional.

¿Pero cómo formar profesionales capaces de hacer propuestas novedosas y resolver problemas nunca antes planteados? Levy y Murnane (2010) proponen entrenar el pensamiento especializado utilizando preguntas o problemas abiertos en donde los universitarios desarrollen sus respuestas de manera que evidencien sus estructuras de pensamiento y estas puedan ser mejoradas en el trabajo colaborativo compañeros-estudiante-docente. Ellos deben verse expuestos a situaciones en las que tengan que proponer la solución antes de seguir un patrón basado en reglas.

Por eso creo esencial que los futuros psicólogos cuenten con un currículo de formación que les garantice la práctica en el campo real, en donde se enfrenten a los problemas cotidianos que sufre la población con la que pretenden trabajar algún día, y que los obligue a proponer soluciones creativas y novedosas, basadas en la teoría e impulsadas por su propia capacidad analítica y la pasión de su vocación.

En cuanto al entrenamiento de la comunicación compleja, es importante el desarrollo de argumentos orales y escritos efectivos que fortalezcan las habilidades críticas (Levy y Murnane, 2007). Pienso que un buen psicólogo debe entrenarse en las tareas especializadas de la comunicación. Deberá ser capaz de establecer patrones a través de la escucha, analizar y expresar de manera efectiva conceptos complejos sobre la condición interna humana, reconocer la voz, la redacción, el comportamiento en personal y compararlos con el comportamiento de quienes están en su entorno, reconocer y comprender el comportamiento virtual, etc.

Un buen psicólogo debe ser capaz de interactuar y expresarse de tal manera que, sin imponer sus conceptos, facilite el camino para que cada persona o población con la que trabaje se desarrolle de manera óptima. Esto implica, estar conciente de que el desarrollo humano se potencia en sociedad.

Esto me lleva a considerar otro punto importante de la era global, tiene que ver con la organización actual de las empresas. Según Cheng (2007), pasamos de la estructura piramidal propia de las grandes empresas de la era industrial (que ofrecían pocos productos a través de una gran producción en masa) a un sistema predominantes de PYMES y pequeños grupos de trabajo dentro de las empresas (dedicados a brindar productos y servicios a la medida).

Por ejemplo, los psicólogos ya no esperan en su oficina a que las personas saquen cita para ser atendidas una hora semanal e individualmente, ahora se agrupan y forman pequeñas clínicas que ofrecen servicios diversos según las necesidades de sus clientes; esos clientes pueden ser otras pequeñas empresas, instituciones educativas, grupos de terapia homogéneos o heterogéneos, etc. En todos estos casos los psicólogos actuales son contratados para resolver situaciones específicas, puntuales y con características muy particulares que requieren soluciones totalmente novedosas, creativas y funcionales.

La mayoría de los trabajos de los psicólogos actuales requieren de un esfuerzo conjunto con colegas o profesionales de otros campos. Los diferentes autores estudiados a la hora de hacer este ensayo (Levy y Murnane, 2007; Cheng, 2007 y Gardner, 2005) coinciden en que ya no se trata de tener una especialidad académica, sino de desarrollar un pensamiento complejo para resolver tareas especializadas en equipo. ¿Cómo podríamos formar psicólogos capaces de de formar grupos de trabajo si nuestros currículos profesionales no se basaran en el trabajo colaborativo de estos?

Esta exposición a experiencias de trabajo en grupo durante el proceso formativo obliga a los estudiantes a desarrollar varias habilidades que Cheng (2007) considera esenciales para sobrevivir en la era global.

Por ejemplo, los estudiantes de psicología deberán buscar información por sí mismos en bases de datos, fuentes fidedignas, entrevistas con especialistas, observaciones de campo, aplicación de pruebas, etc, lo que les enseñará a promover su propia capacitación; necesitarán trabajar por cuenta propia con la visión de dar un reporte de su trabajo a un grupo o a una persona y este reporte deberá mantener una alta calidad profesional so pena de ser desvirtuados en el ámbito profesional si no es así; necesitarán reflexionar y hacer propuestas novedosas para ayudar a una persona o grupos con características muy particulares, lo que les permitirá adaptarse en otros contextos; aprenderán a argumentar de forma efectiva lo que les ayudará a llegar a conclusiones de equipo; finalmente ejercerán el respeto, los valores éticos y morales necesarios para la autorregulación en el trabajo de grupos. Como lo plantearía Gardner (2005), desarrollarán mentes disciplinadas, sintéticas, creativas, respetuosas y éticas.

En síntesis, para formar psicólogos en vez de programar computadoras, nuestros currículos de formación deben tener presente los cambios de la era global y, en consecuencia, centrarse en el desarrollo de habilidades altamente especializadas para resolver todo aquello que no ha sido resuelto aún. Los estudiantes de psicología deberán desarrollar al máximo sus habilidades en comunicación y exponerse a prácticas en su entorno real donde, en equipo, encuentren soluciones a problemas novedosos, haciendo uso de la teoría y la tecnología para identificar patrones y encontrar respuestas que puedan estructurarse en nuevas teorías bien argumentadas y, así, evolucionar las ciencias y potenciar el desarrollo humano en todos los sentidos.

Bibliografía

Cheng, K.M. (2007). The Postindustrial Workplace and Challenges to Education. En Marcelo M. Suarez (Ed.), Learning in the global era: International perspectives on globalization and education. Los Angeles, CA: University of California Press. Traducido al español.
Gardner, H. (2005). Un ensayo educativo. México:Paidós.
Levy, F.& Murnane, R. (2007). How computeried work and globalization shape human skill demands. En Marcelo M. Suarez (Ed.), Learning in the global era: International perspectives on globalization and education. Los Angeles, CA: University of California Press. Traducido al español.
Shultz, D. & Shultz, S.E. (2002). Teorías de la Personalidad. México-Thompson.

domingo, 9 de mayo de 2010

Cuento de reflexión: Creación, creatividad o educación

En el día octavo los hombres se multiplicaron y empezaron a enseñar. En el día noveno, organizados en consejo, los docentes decidieron imitar el método de su creador y dijeron: "Hagamos a los estudiantes a imagen y semejanza de todo lo creado; hagamos estudiantes universales. Los dotaremos de todo aquello que necesiten para pensar con criterio, de toda característica y herramienta para analizar y resolver problemas de forma creativa".

Así, los docentes comenzaron su arduo trabajo. Lo primero que diseñaron fue un modelo de capullo hermoso tejido con palabras y frases de pensadores, científicos e historiadores dedicados a encontrar los secretos del universo. Pusieron toda la materia prima en cámaras cuadradas a las cuales llamaron aulas. Ingresaron los estudiantes y se envolvieron con los brillantes y coloridos capullos; todos estaban hechos con los mismos materiales, aunque cada uno unía las ideas y palabras con diferentes puntadas y combinaciones de colores; de esta manera, cada capullo era único y especial. Después de unos cuantos cuatrimestres, comenzaron a salir de sus capullos los estudiantes dotados de alas hermosas, listos para emprender el vuelo hacia el éxito.

Entonces los docentes pensaron: "no es suficiente volar, nuestros jóvenes necesitan herramientas para construir obras magnificas donde quiera que vayan". A cada uno le dieron una caja con herramientas: Una brújula y un mapa de marca INTERNET, una lupa llamada EBSCO, una piedra mágica para descifrar las palabras de los seres de tierra lejanas, un palita y una brocha para desenterrar los tesoros y secretos perdidos de las ciencias y, finalmente, martillos, cinceles, clavos y diversas herramientas básicas para la construcción de ideas con materiales nunca antes usados. Los jóvenes aprendices recibieron sus cajitas y comenzaron a practicar con ellas en un campo especial, escavando, martillando y creando al unísono de la música que su mismo trabajo comenzó a generar. Cada grupo de estudiantes logró construir en equipo una obra preciosa y sin par.

Después de esto, los estudiantes tuvieron que empezar a investigar, mientras lo hacían sus maestros les dieron un protocolo que los hacía brillar como piedras preciosas y que protegía su estructura de la crítica de los ignorantes. El protocolo les decía cómo escribir, cómo hablar, cómo caminar, cómo dirigirse a los demás con nobleza y respeto, conscientes de que cada mente humana alberga más tesoros y secretos de los que se pueden entender y expresar.

Antes de la graduación los estudiantes debían pasar por una operación. En sala de cirugía los profesores hacían una incisión en sus corazones para sembrar en ellos semillas de amor, de compasión, de compromiso, de ética y de otras muchas especies sin las cuales no sería posible preservar la vida del alma.

Dotados de conocimientos, entrenados en el pensamiento crítico-analítico, provistos de herramientas y creatividad, salieron en perfecta formación de equipo los estudiantes el día de su graduación. Brillaron cual piedra preciosa y se unieron para avanzar con fuerza, como un río que riega la tierra para hacer brotar de ella los secretos que el creador del mundo escondió con la esperanza de que un día sus hijos los hicieran florecer.